Nada, una mirada y ya... o una llamada.
Una vez estaba en la cocina, ayudando a decorar con fresas unos panecitos... Oiwo vino, se comió la fresa que tenía en la mano y me lamió los dedos. Entonces se me olvidó donde estaba y no podía pensar en otra cosa. Pervert!
¿Alguna anécdota relacionada que puedas compartir?





Sus besos, su voz, su mirada, su abrazo.., sus manos inquietas.. su aroma... m.m.m......
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