Cita Iniciado por intelectito Ver Mensaje
...despues de degustar la hostia, en qué parte de ti queda o está tu salvación? ...
La Hostia consagrada no es un pan para degustar, no es algo que se come se saborea como cualquier bocadillo. Cuando se tiene conciencia de ello y de qué es lo que se recibe, la disposición para recibir el Cuerpo de Cristo es otra:

-Primero estar en gracia de Dios, no tener conciencia de pecado grave, y si se tiene conciencia de pecado venial (leve) mejor sería quitar esas "manchas" del alma con una buena confesión. Es decir, sabiendo que se va a recibir el Cuerpo de Cristo, se va a comer a Dios con toda su divinidad, es mejor hacerlo en gracia limpios de conciencia y sin pecado mortal ni venial.

- Segundo, humildad, mucha humildad. por más limpio que uno tenga la conciencia de pecado, de por sí brota un sentimiento sincero de no merecer lo que se recíbe, por eso se hace esta pequeña oración antes: "Señor, no soy digno de que entres a mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme". (de
seguro se te hace conocida), pero humildad sincera, mas no creyendose merecedores ni santos, sino indignos de recibir tan Sagrado Cuerpo, pues nuestros ojos ven una delicada hostia, pero ya no es eso, y el vino ya no es vino,
discernir lo que se va a comer y beber, y como se por fe que se trata del mismo Dios, del Cuerpo Real de ese mismo Cristo que nos habla nuestra biblia, pues humildad profunda y sincera es necesaria antes de acercarse a recibirlo y comerlo.

- Tercero, ¿En que parte de mí queda?, . . una vez que se come el Cuerpo del Señor, Su Cuerpo se hace uno con el que lo come, Su Sangre se mezcla con nuestra sangre, y uno vive en carne propia las palabras de Pablo: "Ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí" (Gálatas 2,20), y personalmente interiormente, guardo silencio profundo y me quedo abrazado en ese amor que une a Dios con su hijo, con su siervo, . . San Juan se recostó en el pecho del Señor en la última cena, yo en esta misma Cena, me abrazo a sus pies como la Magdalena, . . con los ojos del alma en esos momentos se siente, vive el alma cosas indescriptibles, pero siempre recogido, en silencio, con humildad, y haciendo oración: "tienes un Gran invitado en casa, te preparas, lo esperas bien arreglado, tu casa muy limpia, luego llega lo recibes, y lo recibes con todos los honores y alabanzas, luego le conversas, le pides por otros", . . .

(muy importante la oración en la Comunión, se tiene a Dios en la casa del alma, y uno-una no se puede pasar el momento mirando el reloj y ver a que hora termina la Misa. Es como recibir una Gran visita en tu casa y luego que lo tienes ahi frente tuyo a tu disposición, te pongas hacer tus cosas y lo dejes solo. Eso es de locos!, no se puede desaprovechar ese gran momento entre tú católico y tu Señor).

- Cuarto. ¿Dónde está mi salvación?, . . en dos cosas:
• En Su Palabra: "Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo le resucitaré en el último día." Juan 6, 54.

• Y perseverando en el estado de gracia, cumpliendo los mandamientos,
diciendo siempre No al pecado y a la desobediencia a Dios.

Si en algun lugar de la biblia dijera: "sólo cumplir los mandamientos para salvarse y tener vida eterna", haríamos eso, nos esforzaríamos por cumplir los mandamientos para salvarno y tener vida eterna.

Pero si Cristo díce: "Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo le resucitaré en el último día", . . . sinceramente nos está diciendo que no basta cumplir sólo los mandamientos, sino comerlo a Él, hacerte un ser divino con Él y en Él, ese es el "traje de Bodas" del que Cristo nos habla en las Escrituras, Él Mismo en nosotros, eso hace la Comunión de su Cuerpo y Sangre.

Cumple los mandamientos sí. Pero ojo! El Señor nos está muchas veces insistiendo en que si no lo comemos y nos hacemos uno con Él, no es suficiente para salvarse.