Qué envidia. Confieso que siempre me ha perseguido mi mala letra. Mis profes decían que con esa letra jamás llegaría a nada. Hoy en día se tienen que joder si no entienden mi letra porque como se equivoquen, los que la cagan son ellos.
Pero sí, envidio sanamente a los que tienen buena letra. A veces ni yo entiendo lo que escribí hace dos días.....







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