¿Otra vez ya está decidido quién va a ganar el mundial viendo la primera carrera?. Pues parece que sí: Lewis Hamilton. Igual que el año pasado.



Pues, espero equivocarme y, por lo menos, a ver si Rosberg planta cara y hace más amena la competición.

Y, sobre la carrera de este domingo, la estuve viendo con angustia. Fernando Alonso estaría tranquilo en las playas de Dubai mientras a su coche se le rompía el motor y el de su compañero Jenson Button acababa en último lugar de los coches que corrían. En la próxima carrera le tocará a Alonso bailar con la más fea (o la que menos corre, que lo tiene adjudicada la escudería McLaren) y va a ser un penoso espectáculo, como es ver a dos excampeones del mundo arrastrarse por las últimas posiciones. Más vale que mejoren los coches (y rápido) porque no es de recibo ver renqueante a una histórica escudería y a dos excampeones mundiales. Lo único bueno de este pasado domingo es que el coche de Button no se rompió como el de Magnusen y acabó la carrera (el último y doblado dos veces…, pero acabó la carrera).

Duro año para Fernando Alonso (y ya lleva un montón de años duros). Por lo menos, parece que tiene sucesor español que, esperemos, ha llegado a la formula 1 para quedarse: Carlos Sainz, que tuvo un penoso cambio de ruedas que le mantuvo medio minuto en boxes mirando las musarañas. Aún así, este chico tiene un buen futuro por delante y será el sustituto de Alonso cuando éste se jubile de la formula 1.