Los sueños tambien pueden ser un don de Dios, como José, que frecuentemente
era consultado por faraón para que le interpretara los sueños.
Y otros que tuvieron sueños y estos eran mensajes de Dios.
Ya no poseemos relatos bíblicos que nos aseguren que un sueño hoy en día proviene de Dios, así que los sueños de Dios ya han cesado.