Nuestro Padre Celestial sabe en que momento nos da parte de su poder y cuando no es conveniente, como lo hizo con Nuestro Señor Jesucristo.
Pues tenían que cumplirse las profecías.
No se puede decir mejor, pues Jesucristo las leyó y las cumplió. Y con eso ya formó parte de la Trinidad. Lo cual demuestra a las claras que saber leer es tan importante que a la divinidad puede llevarte.