Cita Iniciado por Violetta Ver Mensaje
Pero como me he perdido de este hilo, y yo con tantas dudas.

Doctor, vengo a su consulta por lo siguiente.

Estoy sexualmente enamorada de un tal Grey, pero no le he encontrado y me estoy volviendo loca. Lo veo en cada auto que lleva por logo 4 aritos, me asomo y no es, lo veo en cada camisa blanca y traje oscuro, lo veo hasta en, en, en todos lados! Ya no se que hacer...

Deme su sabio consejo por favor.
Pase, pase. Está usted en su casa.

Cuando Christian Grey llegó a mi consulta....¡No se puede hacer una idea de en qué condiciones llegó el pobre hombre! Raído, acomplejado, neurótico, impotente, tembloroso...apenas entró en la consulta, se fue a un rincón y lloró como un niño pequeño por la pérdida de su amor platónico del que estaba enamorado desde que cursaba cuarto curso en el Instituto. Tuve que hacer muchas horas extras para que aquel pobre hombre se "viniera arriba". Gracias a la colaboración de María Eulalia y Jennifer Olga que lo ataron a la camilla y le indujeron la terapia, pudimos hacer algo de aquel guiñapo.
Recuerdo cómo le expliqué que la mujer necesita ser dominada sin llegar a ser ninguneada. Las horas que pasé tratando de que buscara un buen trabajo que le proporcionara los medios necesarios para cautivar a las mozas fueron infinitas. Su ridícula desnudez y su miembro apenas visible cuando llegó, fue cobrando cuerpo con las distintas terapias que pude aplicarle. Me acuerdo que al principio temblaba cuando le decía que atara a Jennifer Olga con los preservativos y que la golperara con el palo de madera que tengo en la consulta para las pacientes más exigentes. ¡¡¡¡No se atrevía el hombre porque al tener una madre dominante, se hacía pis si una mujer le gritaba!! Tuve que sedarlo para que comprendiera que Jennifer Olga no estaba "sufriendo".
Bueno, el caso es que me salió bien y pude encauzarlo. Creo que hoy en día anda por ahí con la autoestima por las nubes y haciendo las delicias de las mujeres con algo de experiencia.

En cuanto a su caso.........


Deme un par de horas y se lo estudio a conciencia. Espero que no se asuste si piensa que estoy llegando demasiado lejos. La medicina que usted necesita sólo puede ser aplicada por un profesional que conozca la frontera entre la sumisión, el dolor, el placer y los paraísos inconfesables que toda mujer quiere que el hombre que está a su lado sepa arrancar.

Desnúdese y póngase únicamente ese camisón de encaje que verá colgado en la percha, túmbese boca arriba en la camilla y colóquese usted misma los correajes que verá para la terapia. Y ahora espere a mi vuelta......