Cita Iniciado por Torquemada Ver Mensaje
El problema, estimado Rusko, es que en esa remota época todavía no se había descubierto la aspirina, por lo que las fiebres altas ocasionaban todo tipo de alucinaciones de las cuales Moisés no se libraba.
Sólo una mente calcinada por la fiebre es capaz de inventar todas esas fábulas totalmente disparatadas.
Ya te digo ... cuando el sol del desierto te achicharra literalmente los sesos, las alucinaciones vienen a ser de lo mas natural por aquellas tierras ...