A mi me gusta uriel pero ella no se da ni cuenta que cuando la miro por no delatarme me guardo un suspiro, que mi amor callado se enciende con leerla, que diera la vida para escucharla.
A mi me gusta uriel pero ella no se da ni cuenta que cuando la miro por no delatarme me guardo un suspiro, que mi amor callado se enciende con leerla, que diera la vida para escucharla.
Mi pena es sencilla y nada misteriosa y, como tu alegría, por cualquier cosa estalla.