Saludos Nitroglicerina:
Pongámosle nombre reales a las cosas reales.
Las relaciones sexuales entre un mismo sexo se llama sodomía, ese es su nombre ancestral, desde la antigüedad así se le nombró.
Por lo tanto no se le puede cambiar su nombre a algo que ya lo tiene, no se llama matrimonio, porque el matrimonio se llama así desde siempre, desde la antigüedad y consta de la unión específica entre un hombre y una mujer.
Una vez aclarado ese punto, por mi parte, no tengo problema de que dos personas del mismo sexo se unan en la práctica de la sodomía, si así son felices que lo hagan.
Nitroglicerina dice:
Sigamos con llamar a las cosas por su nombre.¿Alguna vez una persona en contra de la unión entre dos personas (o simplemente que salgan juntas como pareja. Ciertamente, es a lo que me refiero cuando digo salir juntas y no a otros términos, pero para que me entendáis, mejor repetido que no sin esclarecer) se ha parado a pensar qué es lo que siente una de las dos integrantes cuando es insultada? ¿Cuando recibe miradas de reprobación? ¿Cuando, en casos extremos, es apaleado?
El racismo NO es lo mismo que oponerse al homosexualismo.
Esa es una excusa que han sacado los activistas del homosexualismo y es un error.
Sin embargo el comportamiento es un asunto diferente.
La sodomía u homosexualidad implica un acto que una persona realiza por elección propia y debemos notar que la raza NO tiene nada que ver con el comportamiento o la elección.
Si una persona es blanca o morena, sus decisiones no son el resultado inevitable de ese factor genético.
El comportamiento se determina por factores que no son genéticos, incluyendo las experiencias pasadas, la influencia de los amigos, la educación y la cultura.
Un hispano no está más propenso a comportarse de una cierta manera simplemente a causa de su composición genética. Por ejemplo, alguien que tiene una composición genética hispánica no está más propenso a preferir un tamal que los que tienen una composición genética caucásica. Tales personas tendrán preferencias por razones diferentes a sus fuentes genéticas.
De igual manera, los apetitos y/o preferencias sexuales no tienen nada que ver con la composición genética.
En cambio, son el resultado del ambiente, la experiencia, la cultura y otros factores que pueden moldear y afectar a las personas en sus decisiones.
Las inclinaciones y tendencias sexuales que el homosexual dice que son “sentimientos” inherentes no son diferentes a los sentimientos e inclinaciones que un pedófilo posee en cuanto a su atracción sexual por los niños. Ni tampoco son diferentes a los sentimientos que un asesino experimenta por sus tendencias violentas. Ni tampoco son diferentes a las mentiras que dice y afecta a otras personas un mentiroso.
Estos “sentimientos” que experimentan son obviamente reales; pero es un error asignar a estos sentimientos una causa genética.
No es aceptable, moralmente, que un individuo actúe basado en tales sentimientos.
Aquí está la diferencia entre la raza y la homosexualidad. Un afro-americano no puede alterar su color, pero sí puede alterar su comportamiento. Y los homosexuales también pueden hacerlo.
Saludos.




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