También por desidia nuestra, mis hijos no estudiaron ni religión ni alternativa alguna, eso sí me hacían recogerles esa horita, como no podía solicité un profesor acompañante y se me concedió puesto que la ley también contemplaba esta cuestión, pero la mayoría no nos informamos de forma adecuada. Cuando moví todos los papeles oportunos resultó que 8 niños más se acogieron al trabajo que solo yo había hecho, pero bueno ....





