Yo me llevé un Hostia y no consagrada precisamente por decir que el libro de Job me parecía una auténtica canallada de Diós.
Para que luego digan que los ateos no pagamos en carne propia sus doctrinas, siete años de castigo siendo niña y hostias que me llovían, joder hice la comunión cobrando, salí en la fotos con la naricita toda roja porque me fuí a jugar con el traje de monja y las sandalias, me tropezé con el rosario ese que te cuelgan en la cintura ... y sencillamente me caí, me dió una mi padre ... menos mal que tenía a mi madre y a todos mis hermanos que le boicotearon durante un mes, pero lo que yo lloré no me lo quitó ni diós.





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