considerablemente y aun más en los últimos diez años, lo que, de hecho, significa que
estamos en un Estado “confesional (católico)”.
EUROPA LAICA PROPONE SUPRIMIR LAS CASILLAS DE ASIGNACIÓN A LA
IGLESIA CATÓLICA Y LA DE FINES DE INTERÉS SOCIAL
Europa Laica, propone SUPRIMIR LAS CASILLAS DE ASIGNACIÓN A LA IGLESIA
CATÓLICA Y LA DE FINES DE INTERÉS SOCIAL y mientras tanto no marcar ninguna
de las dos casillas, en su caso, marcar la de “SIN ASIGNACIÓN”. En el caso la de la
“iglesia católica”, por razones obvias y en la de “fines de interés social”, más difícil de
entender, por los siguientes cuatro argumentos: 1-Porque una parte importante de la asignación
a fines de interés social va a entidades de la propia iglesia católica, un tercio aproximadamente,
recibiendo asignación por las dos casillas; 2-Porque, en todo caso, no podemos decidir a qué
organización social concreta vaya nuestro apoyo (como si ocurre con la de la iglesia católica),
hecho irregular e injusto; 3-Porque es una sutil y estudiada coartada para mantener esta forma
de financiación de la iglesia católica (que es lo que le interesa a los poderes públicos) y 4-
Porque, en todo caso, los “fines de interés social” que así se consideren, no deben depender de
la voluntad anual de los contribuyentes, sino de un “Plan de financiación estatal”, adecuado y
aprobado en el Parlamento y en el ámbito de las CCAA (en su autonomía) y en los municipios,
en su caso.
La financiación de la iglesia católica a través de la declaración de la renta es injusta para la
mayoría de los contribuyentes y presuntamente ilegal, ya que el montante asignado se resta
del fondo común de todos y no sólo de los que señalan la casilla (que en 2011 fue sólo el
35%), es decir los que marcan la casilla no pagan un 0,7 más, lo detraen del conjunto de lo
recaudado anualmente, es decir que “todos pagamos”, aun sin desearlo. El culto y el clero de
cualquier organización religiosa y de las organizaciones a su servicio, deberían estar
financiadas, exclusivamente y de forma voluntaria, por las personas que son fieles o se
sienten atraídas por esa doctrina religiosa.
De hecho, como ya hemos comentado anteriormente, la propia iglesia católica en los Acuerdos
económicos de 1979, se comprometió a su autofinanciación progresiva. El pacto no sólo no se
ha cumplido, sino que el Gobierno del PSOE lo incrementó en 2008. Esta circunstancia nos da
pié para indicar que esos Acuerdos, al ser incumplidos por la propia iglesia católica, al margen
de otras consideraciones de presunta inconstitucionalidad, no son válidos y el Estado está
obligado a anularlos o revisarlos.
Por ello advertimos, por si surge la tentación política de que se multipliquen otras casillas en la
declaración de la renta para contentar a otros diferentes credos, Europa Laica se manifiesta
contrario radicalmente a ello: ¡Que los fieles se paguen el culto y el clero de sus iglesias!
Suprimir la insolidaria casilla destinada a la financiación de la Iglesia supondría en los
próximos cinco años un ahorro a las arcas públicas de más de 1.250 millones de euros,
Cantidad a la que habría que añadir el dinero que también va a parar a organizaciones católicas
incluidas en el apartado de fines sociales. Por eso reclamamos que este trato de favor hacia la
Iglesia desaparezca, para que todo lo recaudado por el IRPF vaya al fondo común para
realizar obras y dar servicios públicos.
Un dato rotundo: Si la iglesia católica pagara impuestos y no recibiera la cantidad
anual del IRPF, el Estado dispondría, en los próximos cinco años, de más de 15.000
millones de euros, para paliar el déficit, e invertir en ciencia, educación, sanidad y obras
públicas, para mitigar el paro.