Me duele su ausencia, lo inesperado de su muerte, estos 5 años sin ella, que haya pasado tanto el tiempo, y aún pueda recordarla claramente, esa sonrisa permanente y el tacto de sus manos en las mías.
Me duele mi abuelito, porqué a él le hace más falta que a mí.
Me duele la garganta, porqué el llanto se volvió algo parecido a un grito.
Hoy me duele todo. Maldito 8 de enero.