Reino de terror

En el año 55 Nerón mandó asesinar a su hermanastro Británico; en el 59 a su madre, de la que había sido amante y en el 62 a su esposa Octavia, hija de Claudio y hermana de Británico. Casado con Popea Sabina, una de sus amantes, mandó envenenar a Burro y desterró a Séneca, iniciando así su reinado de terror.

Nerón tenía veleidades de músico y poeta y no toleraba crítica alguna. Hizo ejecutar a varias personas por quedarse dormidas durante la lectura de sus obras y arrancarle la lengua a otras que osaron criticarlas.

En cierta ocasión, viajó a Grecia para participar de los juegos olímpicos y como nadie se animó a competir con él, se alzó con un total de 16 triunfos en las carreras de carros, pese a que en una oportunidad cayó del rodado en plena competencia.
Nerón ambicionaba edificar en Roma un gran palacio, idea de la que poco después derivó otra: la edificación de una nueva capital que llevaría su nombre. Comenzó por expropiar varios sectores de la urbe sobre los que hizo avanzar sus jardines.
La vida amorosa de Nerón fue poco más que azarosa. Casado en el año 53, con apenas once años con su hermanastra Octavia, tal matrimonio nunca llegó a consumarse. No se sabe si por inapetencia de Nerón o por otra cosa. Lo que sí se sabe es que más tarde ella sería asesinada por orden del propio emperador. Claudia Acte fue otra de sus queridas. Como amante de Nerón, Acte tuvo mucha influencia en el Imperio Romano, convenció a Nerón que no mantuviera relaciones incestuosas con su madre por temor a su propia seguridad, advirtiéndole de las posibles repercusiones políticas y sociales si se hiciera público. La amó con intensidad que por su propia causa, nuestro biografiado decide asesinar a su propia madre, Agripina. Luego, desplazada Octavia, acusada de haber cometido adulterio, Nerón se casa con Sabina Popea. Es Sabina, según parece, quien más deslumbra al emperador; tal vez la mujer por la que más afecto sintió. Popea se hizo famosa en Roma por su belleza y coquetería, implantando en la sociedad romana nuevos métodos de belleza, como sus baños en leche de asna para mantener su juventud y, al igual que las emperatrices que la precedieron, abusó de su poder cometiendo injusticias. Falleció en el 65 a causa de un puntapié en el vientre dado por Nerón, al parecer cegado por los vapores del vino, estando Popea embarazada, lo que le provocó un aborto y su posterior muerte. Arrepentido, la lloró y la enterró después de un enorme cortejo fúnebre que ofreció en su honor. Vendría luego Messalina (con quien se casara el año 66), y le acompañara en una gira artística.

(No olvidemos que Nerón era también -o él mismo se creía- artista). Eran recorridos llenos de fiestas y de orgías donde al final de estas, hombres y mujeres terminaban en su lecho.

Del Internet mes amis.