Un hombre harto de este mundo, decide retirarse a un monasterio de por vida.

Elige uno de tipo retiro y de normas rígidas. Sólo podía hablar con el Padre Prior, cada diez años y decirle sólo dos palabras (Era un retiro, entiende!).

Pasan los primeros diez años y va al despacho del Prior y le dice: "Cama dura"!!!

A los diez años siguientes repite la visita y dice: "Comida fría"!!!

Pasan otros diez años más y le dice al Prior: "Me voy".

A lo que el Prior, muy serio le contesta:

Qué va a ser de tí???..."No me extraña, llevas treinta años quejándote por todo".