Unos extraños seres esperan agazapados la entrada al lugar donde habitan de los lugareños de una pequeña población, por eso éstos no pueden traspasar ciertos límites y deben mantenerse alejados de los mismos. Los ciudadanos del lugar también están obligados a cumplir otras reglas, como las del color que atraen a estos seres y obedecer la campana avisando del peligro si salen de sus casas.