
Iniciado por
Torquemada
Todos sabemos que el objetivo primordial de Hitler era el de depurar la raza aria. Si el III Reich hubiera prevalecido, es muy probable que hoy todos fuéramos rubios y estuviéramos escribiendo en perfecto alemán.
Pero con los judíos ha sido un ensañamiento muy especial, como si hubiera una soterrada intención de borrarles del mapa, de hacerles pagar muy caro su delito de haber crucificado a Cristo. Quizá haya sido por esta misma causa que el Vaticano no haya movido ni un dedo para tratar de parar esa horrible matanza.
Pero todas estas probabilidades no dejan de ser conjeturas, pues nadie puede entrar en la mente del prójimo para escrutar sus verdaderas intenciones. A lo mejor Pío XII contaba con el apoyo divino para obrar el milagro de que su Dios les amparara, pero está visto que eso no es posible. Si lo analizas fríamente, te darás cuente de que Dios jamás ha amparado a nadie.