Cuando en ausencia de una razón, te invocan la fe para justificar un argumento, entonces se tira por la ventana toda lógica y no te resta otra salida que abandonar la discusión.
Cuando en ausencia de una razón, te invocan la fe para justificar un argumento, entonces se tira por la ventana toda lógica y no te resta otra salida que abandonar la discusión.