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Klauddia
El profeta Joel, recibe esta profecía en la cual Dios está declarando el derramamiento del Espíritu Santo sobre toda carne.
Cuando Jesús estaba en la tierra y realizaba su ministerio, el Espíritu Santo moraba en Él, después de la muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, anunacia que Él va a ascender al Reino del Padre, pero que no nos va a dejar solos, sino que enviaría a el Espíritu Santo, quien nos guiaría a toda verdad y justicia.
Joel 4:28-29
»Después de estov derramaré
mi espíritu sobre todo ser humano,
y profetizarány vuestros hijos y vuestras hijas;
vuestros ancianos soñarán sueños,
y vuestros jóvenes verán visiones.
29 También sobre los siervos y las siervas
derramaré mi espíritu en aquellos días.
El Espíritu de Cristo es derramado el Día de Pentecostés, día en que estaban reunidos los apóstoles y discípulos, porque se reunían a orar, aún no había sido dado el Espíritu Santo a la congregación, y en ese día de Pentecostés se viene el derramamiento del Espíritu Santo sobre ellos y se consolida la Iglesia.
Hechos 2:1-4
1 Cuando llegó el día de Pentecostés estaban todos unánimes juntos. 2 De repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban; 3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 4 Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablaran.
El único que edifica la Iglesia es Jesucristo, la roca sobre la cual está edificadala Iglesia es Cristo, Él es la Piedra angular, Él es la base y el fundamento de la Iglesia y Él establece la forma de que la Iglesia sea constituída.