Cita Iniciado por ANGELCAIDOP4 Ver Mensaje
Tanto en Alemania como en la Unión Soviética se buscaba proyectar como el orden que defendían construía hombres nuevos, cada uno con sus caraterísticas propias. Todo régimen busca legitimarse proyectando que sus ciudadanos son los mejores. Mucha palabrería que nos "zampamos", busca conspiraciones en otras partes.
No. No es cierto lo que dices. Los sistemas totalitarios no funcionan así, tampoco el desarrollo del marxismo en sus diferentes variantes.

El marxismo considera como necesaria la llegada del “Super-hombre” para la consecución de sus fines, no es por tanto cierto que el super-hombre sea la consecuencia de los sistemas totalitarios. Es fácil caer en la tentación de “vendernos” que la realidad es distinta a la que es y por tanto jugar a ese juego de trasladar la ficción a la realidad. En esto el marxismo es maestro indiscutible.

El marxismo, tanto en su versión nazi como bolchevique, buscó la eliminación sistemática de todo aquello que pudiese hacerle frente. El enemigo estaba tanto en lo religioso como en lo político. La eliminación física de los posibles oponentes era esencial para un exitoso final en el que quedasen únicamente cerebros y conciencias previamente uniformadas o moldeadas desde el criterio del poder. Una vez el “Dictador-Super-hombre” YA en el poder; el culto al líder (Lenin, Hitler, Stalin, Pol Pot, King Jong, Fidel Castro) o cualquiera de ellos, es el efecto secundario que se consigue con facilidad en las mentes “mal” construidas o “deficitarias” en su desarrollo. Una persona inculta, de escasa preparación o inestable emocionalmente, es el perfecto parapeto para líderes que tienen la virtud de arrastrarla con una verborrea deslumbrante y una jerga que les hace sentirse parte de la GRAN idea o integrantes del desarrollo de algo que será revolucionario para la humanidad. Este gran-hombre, del que nos hablaba Nietszche, no es más que el “iluminado” o “visionario loco” que se encumbra a sí mismo apoyándose y pisando a todos los que voluntariamente se niegan a sí mismos la oportunidad de llegar a contar como individuos para quedar sumergidos en un maremágnum de impersonalidad en un sistema totalitario.

La U.R.S.S. y Alemania proyectaban la misma idea: Una sociedad de pensamiento único basada en las tesis marxistas; la dictadura totalitaria que llevara a la humanidad por el camino del terror a un “paraíso” inexistente en virtud de una normas irracionales y fuera del sentido común eliminando los derechos básicos de las personas, cuando no eliminando físicamente a cualquiera que se opusiese a esta concepción de sociedad. En esto, Lenin fue el creador del sistema del terror por el cual se anularían todas las voluntades contrarias a esta barbarie, que más tarde Goebbles perfeccionó con habilidad de “cirujano” propagandístico.

Hay una gran diferencia entre la historia, la palabrería, la tergiversación y la fantasía. Me temo que el marxismo usa mucho de las tres últimas.
Un saludo.