Recuerdo

Hace muchos años
fui un árbol a la orilla del monte,
y la luna con manos blancas
peinaba mi pelo de abedul.
Alta sobre el abismo
susurrando sobre la piedra empinada,
cogía las nubes bailando
como juguetes pasajeros.

No sentía adentro
ni alegría ni dolor,
susurraba, marchitaba, florecía;
en mi sombra dormía el tiempo.


Richarda Huch