Ayer, mientras se decidían cosas importantes en el mundo -se decidieron y el mundo no varió un ápice, o en todo caso mantuvo su lenta pero persistente deriva-, me dediqué un rato a revisar cosas que se han dicho y se siguen diciendo en diversos lugares de este foro, algunas de ellas antiguas, otras no tanto.
Excluyo las conclusiones que saqué, pero resultó un agradable entretenimiento. El foro es, en gran medida, un entretenimiento. Me puse a pensar, que en ésta época en que lo virtual va reemplazando tanto lo real-real, seguramente debe haber alguna rama de la sicología que se dedique a construir perfiles sobre la base de las relaciones o existencias virtuales. Sé que las hay en otros terrenos -no sicológicos-, pero se me ocurre que también debe haberlas en éste.
Y me vino este pensamiento, a raíz de un "Privado" bastante antiguo donde una persona que ya no está, me decía que me veía "un tanto amargado" o algo así. Me reí un buen rato recordando aquel intercambio, y después me lo tomé en serio. Porque en realidad tengo muy pero que muy poco de amargado. Tengo un amigo que muchas veces se enoja conmigo porque dice no entender que pueda encontrar humor en las cosas a veces muy jodidas, incluso en algunas trágicas. Pero pensé también que, de algún modo, esta persona -que lamento mucho que hace tiempo ya haya dejado estos lugares-, ha sacado este "perfil". De manera que volví a huronear, ya digo, en algunas cosas desde antiguo. Y la verdad es que al margen de reafirmarme a mi mismo que no, que tengo poco de amargado, echar un ojito atrás, a todo atrás -o sea, no solo a lo que nos da razón-, es un buen entretenimiento.
Chau