La rata responde desde su alcantarilla, sus olores invaden a quienes no tienen la mascarilla puesta, su aliento a mierda destaca entre las otras ratas quienes ¡oh maravilla! evitan visitar su agujero. La rata nombra uno por uno a los que se burlaron de sus lágrimas amariconadas, del llanto lastimero del que en su tercera edad actúa como imbécil y escribe como imbécil. Del sucio que ruega a quienes lo moderan trasladen su agujero hediondo a un lugar visible ¿Para qué? para apestar en público, para ser como quien no puede ser, para nombrar a aquella que pesar de sus loas no lo nombra y que sonríe a costa de la rata, del llorón, del pajerín que "bombonea" a las mosas, del Onanista que cuenta ociosamente a quienes lo visitan, a quienes lo miran, a quienes lo huelen.

Pobre rata, "Te contesto en..." dice ahora, quiere que su agujero esté transitado, que haya "tráfico" para que así siga escupiendo mierda y vomitando mierda.

Esta fue una reflexión a mi manera...de la rata.