Tengo también mi historia:
Tenía hace cinco años un perrito cocker que se atoró en la etapa de
cachorrito, y como era peludito parecía un muñequito de peluche,
despertaba mucha ternura al verlo, pero no soportaba ser tocado por
alguien que no fuera yo... pero era juguetón y sociable.
Un día que salimos a pasear, (no necesitaba cadena ya que siempre
caminaba a mi lado sin distraerse), vi que a el auto de unos vecinos
le robaban los faros y la parrilla, - en una acción temeraria
de mi parte traté de espantar a los raterillos,- los cuales sacaron una
pistola amenazándome, en ese momento, mi perrito se convirtió en
una fiera, y se lanzó sobre el sujeto del arma (que finalmente resultó
chafa), y los hizo correr desaforadamente...
Eso nunca lo he podido olvidar, y aunque ya no está conmigo, le agradezco mucho ese acto de heroísmo que muy pocos hubieran enfrentado.
Una linda historia de un perrito maravilloso.
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