“Dios no te preguntarà que tan alto era tu sueldo:
Te preguntarà si lo ganabas limpiamente”

La palabra “limpiamente” la cambiarìa con “meritoriamente”; lo veo màs correcto. Limpio es el sueldo de un político pero muchas veces este no es meritorio.

Las diferencias entre la pregunta hecha y la que se debería hacer, es la diferencia entre vivir y la cultura de vivir.

Por otro lado, el niño gana por su merito, no entiendo que tiene que ver con Dios.