Santiago 1:2-3 – “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.”
Dios permite tales dificultades para probar –e incrementar – la fortaleza y calidad de nuestra fe y demostrar su validez (vv. 2-12). Así que de acuerdo a Santiago, cuando enfrentamos tentaciones, el propósito de Dios es probar la fe de uno y producir carácter en nosotros. Ese es un motivo alto, bueno y noble.
¿Hay tentaciones diseñadas para hacernos caer? Sí, pero éstas no proceden de Dios –provienen de Satanás (Mateo 4:1), de sus demonios (Efesios 6:12), o de nosotros mismos (Romanos 13:14; Gálatas 5:13). Dios permite que las experimentemos, y son permitidas para nuestro beneficio. Cuando Dios le dijo a Abram que ofreciera a Isaac – la tentación no tenía como propósito hacer pecar a Abram, sino probar su fe.





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