La tela de Turín II.

Para hacernos una idea del periplo histórico de un objeto elaborado en tela, sólo hay que hacer un estudio microscópico de la "carga de material" que ha penetrado en el interior de sus fibras y compararlo con otros de los que conozcamos su procedencia.

El Sudario presenta dos zonas claramente diferenciadas: Por un lado las partes remendadas en la tela en el siglo XVI y por otro lado la tela original. La carga de material procedente del discurrir de los años es totalmente distinta. Mientras que en las zonas que no ha sido tocada, aparece una gran profusión de hongos, esporas, bacterias, polen, polvo, restos orgánicos, restos de cera y demás, las zonas más modernas no presentan esta particular "carga de material". Comparando con otras telas de las que conocemos su datación exacta, esta tela tendría una correspondencia casi perfecta con las que conocemos del siglo I.

El tipo de tejido es el mismo que el encontrado en Pompeya (destruida sin duda en el año 79) y que es imposible que fuera posterior a ese año puesto que quedaron enterrados bajo la capa de cenizas volcánicas.