Queda muy "snob" aquello de decir: "¡Como decía fulanito!"...Le da a uno cierta pátina de intelectual eso de hacer referencia a terceros como si uno no hubiera tenido más vida que la vida que tuvo leyendo chorradas. Yo he tenido otra vida...y dentro de esa vida, algún momento para leer cosas interesantes (pocas) y más pocas aún... dentro de un foro.
Decía Oscar Wilde en "La decadencia de la mentira" que el arte no expresa más que su propio ser.
Es curioso que muchos autores se planteen si dentro de la mentira puede haber belleza. Más curioso aún es ver a gente que es incombustible a la hora de hacer de la mentira su modo de vida, gente que de tanto saberse mentirosa confunde la realidad con su propia mentira. Más allá de mentir a sabiendas y con la intención de ocultar algún secreto inconfesable, los hay que viven en la mentira, atrapados por ella, sometidos a ella y esclavos de ella como si de una amante celosamente compulsiva se tratase.

En el prólogo de "Kathie y el hipopótamo", Mario Vargas Llosa (aquí soy snob puro y duro) decía que mentir era inventar, sumar a la vida verdadera otra ficticia pero disfrazada de realidad. Esta mentira, odiosa para la ética o la moral, se convertiría en lícita cuando del arte se trataba.

Para mí, lo más interesante de este prólogo es la traslación de las palabras de Vargas Llosa que podríamos hacer a este foro y a la vida de muchos de los que deambulamos por él haciendo de la mentira y de la realidad algo indistinguible

""El abismo inevitable entre la realidad concreta de una existencia humana y los deseos que la soliviantan y que jamás podrá aplacar, no es sólo el origen de la infelicidad, y la insatisfacción y la rebeldía del hombre. Es también la razón de ser de la ficción, mentira gracias a la cual podemos tramposamente completar las insuficiencias de la vida, ensanchar las fronteras asfixiantes de nuestra condición y acceder a mundos más ricos o más sórdidos o más intensos, en todo caso distintos del que nos ha deparado la suerte".

Hay muchos y muchas que caen en ese laberinto de no distinguir sus mentiras de sus realidades y achacan a los demás sus propias falsedades. Salir de ese laberinto se convierte en tarea de titanes cuando la inteligencia no nos ha dotado de recursos para hacerlo.