Concuerdo con tus apreciaciones. Roma es una ciudad que persiguió y mató a los Cristianos pero también era la sede de la Iglesia cuya fe todos reconocen como lo diría San Pablo, Mismo pedro estuvo allí en Roma Donde finalmente murió,
La ciudad desde mi perspectiva constituye un trofeo para el Único Dios. Así como Davíd cortó la cabeza de Goliat a quien fulminó con una piedra letal, y la llevó a Jerusalén, Así también Cristo, Hijo de David, fulminó al imperio Romano Pagano Lanzandole una piedra letal a la que él llamó PEDRO, Pedro pego en la pura cabeza del Goliat del imperio Romano, la misma Roma. Y así como David Cortó la cabeza de Goliat como legitimación de su unción divina, Así también Cristo se quedó con la cabeza del Imperio Pagano como legitimación de su propia unción. Lo mismo podemos decir de la piedra, Pedro llegó a Roma por la misión de Cristo, y así con la conversión de Roma Pedro muestra que el también fue nombrado el lider de los apóstoles, el que posee las llaves del Reino.
Y también es muy significativo que Así como Cristo Envió a Pedro y Pedro llegó a Roma, Así también Pedro envió a Marcos y a otros tantos a fundar otras Iglesias en otras ciudades como Alejandría, y como las misiones que desde Roma fueron enviadas a todas las regiones de Europa y de Europa a todas las regiones del mundo, Los sucesores de Pedro son Piedra como él mismo Pedro y son lanzadores de piedras que combaten el paganismo en todas las latitudes. La Igleisa Católica crece con las piedras que envía el Sucesor de Pedro, Vicario de Cristo.
Y esta analogía nos trae otra referencia de otro libro de revelaciones, el libro de Daniel:
Daniel 2, 31 - 45
31 «Tú, oh rey, has tenido esta visión: una estatua, una enorme
estatua, de extraordinario brillo, de aspecto terrible, se levantaba ante ti.
32 La cabeza de esta estatua era de oro puro, su pecho y sus brazos de
plata, su vientre y sus lomos de bronce,
33 sus piernas de hierro, sus pies parte de hierro y parte de arcilla.
34 Tú estabas mirando, cuando de pronto una piedra se desprendió, sin
intervención de mano alguna, vino a dar a la estatua en sus pies de hierro y
arcilla, y los pulverizó.
35 Entonces quedó pulverizado todo a la vez: hierro, arcilla, bronce,
plata y oro; quedaron como el tamo de la era en verano, y el viento se lo
llevó sin dejar rastro. Y la piedra que había golpeado la estatua se convirtió
en un gran monte que llenó toda la tierra.
36 Tal fue el sueño: ahora diremos ante el rey su interpretación.
37 Tú, oh rey, rey de reyes, a quien el Dios del cielo ha dado reino,
fuerza, poder y gloria
38 - los hijos de los hombres, las bestias del campo, los pájaros del
cielo, dondequiera que habiten, los ha dejado en tus manos y te ha hecho
soberano de ellos -, tú eres la cabeza de oro.
39 Después de ti surgirá otro reino, inferior a ti, y luego un tercer
reino, de bronce, que dominará la tierra entera.
40 Y habrá un cuarto reino, duro como el hierro, como el hierro que
todo lo pulveriza y machaca: como el hierro qué aplasta, así él pulverizará y
aplastará a todos los otros.
41 Y lo que has visto, los pies y los dedos, parte de arcilla de alfarero
y parte de hierro, es un reino que estará dividido; tendrá la solidez del
hierro, según has visto el hierro mezclado con la masa de arcilla.
42 Los dedos de los pies, parte de hierro y parte de arcilla, es que el
reino será en parte fuerte y en parte frágil.
43 Y lo que has visto: el hierro mezclado con la masa de arcilla, es
que se mezclarán ellos entre sí por simiente humana, pero no se aglutinarán
el uno al otro, de la misma manera que el hierro no se mezcla con la arcilla.
44 En tiempo de estos reyes, el Dios del cielo hará surgir un reino que
jamás será destruido, y este reino no pasará a otro pueblo. Pulverizará y
aniquilará a todos estos reinos, y él subsistirá eternamente:
45 tal como has visto desprenderse del monte, sin intervención de
mano humana, la piedra que redujo a polvo el hierro, el bronce, la arcilla, la
plata y el oro. El Dios grande ha dado a conocer al rey lo que ha de suceder.
Tal es verdaderamente el sueño, y su interpretación digna de confianza.»
Es la Iglesia católica esa Gran Piedra que destruyó al cuarto reino (el Imperio Romano Pagano) y que ha crecido tanto que ha cubierto la tierra, y así como Cristo es la Piedra angular, Él mismo ha indicado Quien es la Piedra, Cefas. Roca, Peña, Piedra. PEDRO. Y la Iglesia en comunión con Pedro es el Reino de Cristo el Reino de Dios en la Tierra y Subsistira Eternamente, Las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.






Responder Citando
