Se corría la voz de que en cierto pueblo había un doctor que curaba la mudez. Un mudito llegó desde muy lejos al pueblo buscando la cura para poder hablar. Llega al consultorio y el doctor lo atiende y le explica que el método tarda 27 días y acuerdan comenzar ese mismo día.
- Pase adelante - Dice el doctor.
- Acomódese ahí, bájese el pantalón y la ropa interior y recuéstese colocando su trasero hacia mi.
El mudito sin dudar sigue las instrucciones. El doctor se saca su gran verga y lo atraviesa sin compasión hasta que se escucha al mudito:
- aaaaaaaaaaaaaaa.
En eso el doctor se detiene y le dice:
- Listo. Venga mañana por la B.
Última edición por Nietzscheano; 24-mar.-2012 a las 00:26
Mi pena es sencilla y nada misteriosa y, como tu alegría, por cualquier cosa estalla.