Lo es, lo es y eso que yo nunca fui muy amigo de la danza, pero reconozco la dificultad, el mérito y por qué no decirlo, la sesibilidad que acompañan a esta disciplina artística.
Por supuesto que no apreciar la danza en lo que vale, no es más que una muestra de inultura por mi parte. Seguro que si yo hubiera educado mi gusto en eso, sabría sacarle todo el partido. ¡¡¡Hay que ponerse a ello!!!
Un fuerte abrazo





Responder Citando