No importa si ganas... lo importante, fue el proceso para llegar a equis objetivo.

Bien, ya llegaste al punto, ¿y luego? ¿No fue más importante lo que te costó: tiempo, espacio, lágrimas, dolor, alegría, sufrimiento y demás, que llegar al objetivo?

Son como los mandalas, plasmados en polvo y que, en el momento en que se elaboraron, se llevó, lo que acabo de decir, para luego ser borrados, ipso facto, del término del mismo, o varios más.

No importa llegar al objetivo, sino el tiempo, el momento, las emociones que se provocaron, para llegar al mismo...

Bah... ¡qué sé yo!