Hola chicos.
Hacía mucho que no leía unos posts tan sinceros y bonitos. Es un lujo leeros. De verdad, gracias por estos cálidos aportes.

Dónde vivo, (es un pueblo pequeño de unos 3500 habitantes, a las afueras de Zaragoza), han pasado muchos sacerdotes por la iglesia de aquí.
En estos parajes, a un cura se le denomina mosén.
Pues en los últimos 20 años, 4 colgaron los hábitos para casarse y todos se pusieron a regentar un comercio distinto. Uno acabó con un bar, otro se dedicó a montar una librería papelería y los otros 2 optaron por dar clases de idiomas y montaron su propia academia.
Si uno de mis hijos dijera de ser sacerdote o pastor, no me opondría en absoluto, pues si es lo que quiere, es su elección.
Si un día, él decide cambiar su vida, pues nunca es tarde y si es feliz y se siente realizado, es lo que realmente cuenta.