Cada soplo de aire que inhalamos impide que nos llegue la muerte que
constantemente nos acecha... En última instancia la muerte debe triunfar, pues
desde el nacimiento se ha convertido en nuestro destino y juega con su presa
durante un breve lapso antes de devorársela. Sin embargo, proseguimos
nuestra vida con gran interés y solicitud durante el mayor tiempo posible, de la
misma manera en que soplamos y hacemos una burbuja de jabón lo más grande
y larga posible, aunque con la certeza total de que habrá de reventarse.
Arthur Schopenhauer




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