-
La Batalla de las Navas de Tolosa
Estamos en 1212, un año trascendental para la cristiandad en la península ibérica. Alfonso VIII, rey de Castilla consigue que el Papa Inocencio III declare una Cruzada en suelo peninsular. Con esta estratagema obliga a que sus enemigos históricos los reyes de León y Navarra les ayudasen de manera más firme en su lucha contra los musulmanes sino querían ser excomulgados.
Las tropas del aragonés Pedro II, las de Sancho el Fuerte de Navarra, y las castellanas del Rey Alfonso VIII constituían el ejército cristiano, así como las enviadas por Alfonso II de Portugal (no asistió en persona) y de las órdenes de Santiago, Calatrava y el Temple. No fue el rey leonés Alfonso IX, pero sí lo hicieron sus caballeros, además de gentes de toda Europa.
Las tropas almohades eran comandadas por Mohameh al-Nasir (el Miramamolín para los cristianos). La leyenda cuenta que los cristianos fueron ayudados por un pastor ( San Isidro labrador sostenía la Iglesia, por eso hay tanta devoción al santo en la provincia de Jaén). Otros dicen que fue alguien real y se llamaba Martín Alaja, siendo inmortalizado en el Monumento a la Batalla levantado en La Carolina( municipio de la provincia de Jaén).
Fuese una cosa u otra, la batalla tuvo lugar a cinco kilómetros de Santa Elena, junto al paso de Despeñaperros, (hasta entonces se conocía como el puerto de Muradiel). Está situado en el norte de la provincia de Jaén, en el centro de Sierra Morena, defensa natural contra los pueblos que intentaban invadir el sur peninsular desde la meseta.
Se habla de 70.000 cristianos y 100.000 musulmanes como mínimo. Parece ser que murieron unos 20.000 moros y 12.000 cristianos. El enfrentamiento pasó a la historia con el nombre de La Batalla de las Navas de Tolosa.
La victoria cristiana fue determinante para permitir extender sus dominios hacia el sur. Alfonso VIII conquistó después Navas, Vilches y Baño, Baeza y Úbeda.. El empuje cristiano era ya imparable.
La ayuda del pastor fue determinante en la batalla, ya que guió a las tropas cristianas por un camino secundario y muy poco conocido. Las tropas almohades se vieron sorprendidas por la retaguardia lo que facilitó el triunfo de los cristianos, dejando camino libre a éstos hacia el corazón andalusí.
Después de esta decisiva batalla ya nada sería igual en al-Andalus. A su decadencia ya iniciada dos siglos antes se suma ahora el inicio de su destrucción. Solo era cuestión de tiempo el total triunfo cristiano, aproximadamente uno 280 años más.
Saludos
Normas de Publicación
- No puedes crear nuevos temas
- No puedes responder mensajes
- No puedes subir archivos adjuntos
- No puedes editar tus mensajes
-
Reglas del Foro