Me quejo de las personas cobardes e hipócritas como EsquizOfelia.
Me quejo de la gordura de EsquizOfelia.
Me quejo de la naquez de su íntima Amazonia... la misma cerda pero revolcada.
Me quejo de la ineptitud de EsquizOfelia y de que no me haya mandado a saludar a Octavio.
¿Ya dije que me quejo tu cobardía, Esqui? ¿Y del miedo que me tienes? Ah, no, no es miedo, es pavor... bueno, no me quejo de eso.

Y, nos vemos hasta que mi amigo Chorizo Man, nos haga el honor de visitarnos de nuevo.

Así que disfruta tus pequeñas vacaciones, gordita, jiji.

Sopresas te la vida... ¡La vida te da sorpresas!