Dice mi amigo el intelectual (?):
Quien no quiere pensar es un fanático.
Quien no puede pensar es un idiota.
Quien no se atreve a pensar es un cobarde.

Dentro de mi media lengua, que de a poco va creciendo créase o no gracias a algunos zotes que hacen de lenguaraces (ver "lenguaraz" en wiki), podría agregar:
Quien deforma lo que otros (incluído algun Papa) piensan, es un pelotudo.