Sí, es cierto: había dado instrucciones TAN precisas y taxativas (¡nuevo Ulises ante las sirenas se imaginaba, en su inagotable altanería, cuando aún NO se moría!) que, a pesar de sus AULLIDOS implorando confesión, los criados, ESPANTADOS del castigo ¡si sobrevivía!, impidieron al sacerdote pedido traspasase el umbral de su chambre. NADA pudieron hacer para evitarlo quienes se apiadaron de la genuina, auténtica, verdadera DESESPERACION voltairiana. Los criados era fuertes y decididos..; estaban, como le digo, ATERRORIZADOS hasta el tuétano por los castigos anunciados si no hacían EXACTAMENTE lo que les había hecho jurar hacer..; y, se pasaron por el forro las maldiciones y las excomuniones del INDIGNADO y, claro está, IMPOTENTE sacerdote.
Por cierto..; le recomiendo, al respecto, consultar a los TESTIGOS. Básicamente, claro está, a los que TEMEN que una MENTIRA pueda llevarles, allá en el Tribunal Célico, a verse CONDENADOS eternamente al rechinar y crujir de dientes.
Escribieron TODOS.
Siempre, en cualquier caso, a su disposición.
Jaume de Ponts i Mateu





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