Está claro que, al multiculturalismo hay que darle más tiempo de adaptación, e incluso en algunos casos concretos da la sensación de que aunque hubiera siglos de por medio el resultado no sería favorable.


Hay culturas más cercanas a determinadas etnias y otras que plantean más problemas que soluciones, en todo caso, habiendo sentimientos de afecto por en medio también hay que valorar positivamente las circunstancias de parejas que se interrelacionan (de origen, nacionalidad, raza... distintas), aunque también conviene ser realistas en algunos casos, en el sentido de que, las apariencias no te distorsionen ni te oculten la realidad.

Supongo que, cada cual tendrá elementos para tomar posicionamiento sobre determinadas conductas de algunos, para aplaudir y para llorar, hay de todo. No pretendo estigmatizar a nadie por no tener la misma nacionalidad, y demás diferencias... aunque en algunas circunstancias, el hecho de abstenerse en cuanto a relacionarse con determinadas personas o grupos no debiera de suponer una carga racista y/o xenófoba. Hay que conocerse, es decir, si determinados rasgos (culturales sobre todo) no son los que uno tiene, tampoco pasa nada en mantener cierto distanciamiento (digo abstenerse y no provocar rechazo; suena contradictorio, pero no es igual el no actuar que intervenir en negativo o en positivo).

Y ya por entrar en materia, tengo unos vecinos árabes (musulmanes), y cerca también vive una familia china, y por supuesto que en mi propio barrio tengo a ecuatorianos, colombianos, panameños, portorriqueños, congoleños, marroquíes, argelinos, nigerianos, guineanos, rumanos... y tampoco es que la ciudad sea demasiado grande, por lo que la presencia de estos colectivos se nota a simple vista (sobre todo en las zonas donde son mayoría).


Soy de los que, en un principio consideraba que no debería de haber mucho conflicto entre aquéllos que provienen de América (por eso de tener el mismo idioma, y cierta cultura en común); sin embargo, con el paso del tiempo... he de reconocer que, al menos en mi ciudad, en mi barrio, lo que en un principio parecía "cercanía de trato" nada más lejos de la realidad... todo lo contrario. Los colectivos más cercanos a los "autóctonos" (me gusta más que el término "nativos", ese para los idiomas) son los del continente, no los provenientes de América, sino los de Europa (con idiomas diferente o lo que se quiera, pero mucho más cercanos en valores y demás).

Es mi apreciación; no tengo nada con otros colectivos, pero por lo que veo los que más hacen por "adaptarse" en mi región son los que provienen de países de Europa, y no tanto de América. En cuanto a los que vienen de África, pues, se establece rápidamente una separación entre marroquíes-argelinos y el resto (apreciando más al resto que a los anteriores). Y en cuanto a los provenientes de América (a los argentinos se les suele emparejar con los italianos; como dirían los uruguayos de sus vecinos: "esos chanclas"), pues hay diferencias dependiendo del país, por ejemplo, a los ecuatorianos en mi tierra no se les tiene mucho aprecio (no es que sean objeto de odio), pero viéndolos y viéndolas... se establecen muchas distancias entre distintas culturas que no encajan muy bien.


Y dadas las circunstancias, económico-sociales, no parece que esos distanciamientos vayan a mejorar, da la sensación de que la tendencia es precisamente la opuesta.

En fin... (es una valoración personal).