De la Biblia hay que leer minuciosamente el Deuteronomio. Después de leerlo, llegaréis a la conclusión de que mi ilustre antepasado era un manso corderito.
De la Biblia hay que leer minuciosamente el Deuteronomio. Después de leerlo, llegaréis a la conclusión de que mi ilustre antepasado era un manso corderito.