El concepto de femicidio forma parte del aparato teórico y semántico del movimiento de mujeres. El mismo fue desarrollado por Diana Russell y Jill Radford en Femicide. The politics of woman killing, Mary Anne Warren Gendercide: The Implications of Sex Selection, y por la mexicana Marcela Lagarde. Sin embargo debería pertenecer al conjunto de la sociedad global, abordado por los partidos políticos y los movimientos sociales. Mientras, los Estados permanecen ausentes, se hacen los distraídos, los sordos y los que no ven. Las deudas de los gobiernos y de los sistemas legislativos y judiciales son abrumadoras. Este informe incluye diversos diversos artículos sobre el tema.
Las mujeres entre los 15 y los 44 años tienen una mayor probabilidad de ser mutiladas o asesinadas por hombres que de morir de cáncer, malaria, accidentes de tráfico o guerras.

Se trata del resultado de diversos mecanismos combinados: aborto de los fetos de niñas, basado en una selección deliberada; infanticidio en los países en los que se prefiere a niños varones; falta de alimentación y atención médica, que se desvía hacia los miembros masculinos de la familia; los llamados “asesinatos de honor”, bajo “emoción violenta y las muertes de dote; tráfico de mujeres y violencia doméstica o de género en términos generales.

Ello implica que cada año entre 1,5 y 3 millones de mujeres de toda edad son víctimas de la violencia de género. La falta de cuidados médicos implica el fallecimiento de 600.000 mujeres al año durante el parto.

El concepto femicido es ampliamente aplicado en la descripción y condena de los asesinatos sistemáticos de mujeres en Ciudad Juárez (Chihuahua, México) y Ciudad de Guatemala (Guatemala). La mayoría de las víctimas son violadas y algunas mutiladas, torturadas o incluso descuartizadas.

También se registran casos en el resto de América Latina y en América del Norte; en Europa, África, Asia y Oceanía.

Por ejemplo, casi mil mujeres de la comunidad indígena canadiense han sido declaradas como desaparecidas o han sido asesinadas desde 1980, un número desproporcionado si se tiene en cuenta lo reducido de la población indígena canadiense.


Fuente
ESPECIAL FEMICIDIO: La mujer, víctima del asesinato masivo y sistémico
Agencia de Prensa del Mercosur*