Bueno, bueno... recorro algunos ítems y subítems que componen este universo, y me encuentro que los cuatro o cinco que conducen a la absoluta manga de tontos -salvo cuatro o cinco- que en él más o menos conviven, esto es, los cuatro o cinco que impiden a la inmensa mayoría inepta, tonta, manga de atrasados y miedicas, se han dedicado desde hace un día o algo más, a abollar al santo.
A ver, esos cuatro o cinco... ¿nunca han sufrido por esa cosa que se llama amor? ¿Por las desgracias que el amor no correspondido, ido, produce? ¿Porque no les hayan dejado una puta foto, una dirección, un pañuelito de pañolenci, un mechon de su cabello, aunque más no sea una volcánica esperanza de retornos, una ilusión de futuros? ¿Por tener que quedarse con el sable ignífugo, centrífugo, flameante, vengador, enhiesto y al pedo? ¿Por no tener donde ponerla aunque sea en sueños? ¿No les avergüenza a los cuatro o cinco atemorizadores de tontos cebar sus iras mal contenidas sobre la agonía esdrújula y sangrante del sufriente?
Ya bastante daño le ha inferido ido/a..., y encima abollando...
Como sé lo que es sufrir por amores no correspondidos, idos, ausentes, huídos en el momento en que estaba cerca -al menos uno lo presiente así, se lo imagina así, sueña así, se manoplea así- la consumación aunque más no fuera etérea -en el éter, digo- de la pasión hasta entonces relativamente sublimada..., como sé..., estoy casi en el límite, casi en el instante de llorar y poner aquí la foto ida, la dirección electrónica, la dirección real, las señas del coso cuidador de biciclos y triciclos, ciclos en fin, avizorante de paseos y regresos, la del vecino de abajo, algo peladucho ya... no sé que más podría hacer para calmar esa ansiedad, esa que ya ha llevado, no hace tanto, a depilatios y sobadas varias de las zonas bajas, y que pueden derivar ahora en..., no sé, agarrar firmemente la ignífuga, flamígera, el sable enhiesto y al pedo y autosacudírsel por el pleno orificio expulsor...
No sé, cuatro o cinco..., tales crueldades me ponen mal. Me indican, realmente, que no creen en el amor.... ni un tantito así.
Y, final, yo con gusto, se la pelo.
Chau