Vas a Ferrería y encuentras la sangre de los mataderos infestada de alfombras de ratas, ni hablar de los rastros del estado de méxico donde matan al ganado aun con una pequeña hacha.
Regreso me sigue doliendo el estomago.
Tomalo con calma, hay cosas que dan nauseas de veras.
De por si los rastros no son nada agradables y menos llevados a cabo a la mexicana.