Cita Iniciado por pablo ramos Ver Mensaje
Con permiso de don Julio:

Estaba cronopio escuchando a Silvio que cantaba "El necio", le gustaba, cuando ella vino, tal vez cansada de vagar, de aquí a allá.
-Oye, crono, ¿que, no ves que allí esta bailando fama? ¿No será que me quiere seducir?¿Que sucederá si sucede?
-Sabes... -dijo cronopio sin perder una palabra de El Necio-..., yo seguiré así, como dice Silvio. En cuanto a ti, Esperanza, continúa. A mi me basta con que existas...

Eso, sí, hay que leer. Historias de famas y cronopios, de Julio Cortazar. Muy viejo el jefe de los cronopios..., sí, muy...
Un cronopio va a abrir la puerta de calle, y al meter la mano en el bolsillo para sacar la llave lo que saca es una caja de fósforos, entonces este cronopio se aflige mucho y empieza a pensar que si en vez de la llave encuentra los fósforos, sería horrible que el mundo se hubiera desplazado de golpe, y a lo mejor si los fósforos están donde la llave, puede suceder que encuentre la billetera llena de fósforos, y la azucarera llena de dinero, y el piano lleno de azúcar, y la guía del teléfono llena de música, y el ropero lleno de abonados, y la cama llena de trajes, y los floreros llenos de sábanas, y los tranvías llenos de rosas, y los campos llenos de tranvías. Así es que este cronopio se aflige horriblemente y corre a mirarse al espejo, pero como el espejo esta algo ladeado lo que ve es el paragüero del zaguán, y sus presunciones se confirman y estalla en sollozos, cae de rodillas y junta sus manecitas no sabe para que. Los famas vecinos acuden a consolarlo, y también las esperanzas, pero pasan horas antes de que el cronopio salga de su desesperación y acepte una taza de té, que mira y examina mucho antes de beber, no vaya a pasar que en vez de una taza de té sea un hormiguero o un libro de Samuel Smiles.