Sí, los apóstoles lo dejaron todo.
¿Y qué hicieron después?
Predicaron el Reino de Dios,
no la pobreza como requisito de salvación.
Jesús no dijo “dejad todo o no sois míos”,
dijo “el que quiera seguirme, niéguese a sí mismo” (Mateo 16:24).
Eso incluye bienes, sí,
pero también orgullo, comodidad,
y doctrinas heredadas.
Mateo 19:29 habla de entrega, no de indigencia.
No todos los cristianos del primer siglo
vendieron sus casas.
Algunos como Lidia ofrecieron su hogar
para hospedar a los hermanos (Hechos 16:15).
¿Eso contradice a Jesús? No.
Lo confirma:
cada uno entrega lo que tiene según su fe y circunstancias.
Así que si tú usas ese texto para exigir
que todos vivan sin bienes,
estás imponiendo una regla que ni Jesús
ni los apóstoles establecieron.
Y si juzgas a los que no lo hacen,
entonces no estás siguiendo
al Cristo que enseñó misericordia…
estás siguiendo tu interpretación.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)
Sí, Cristo dijo que es más fácil que
un camello pase por el ojo de una aguja
que un rico entre en el Reino de Dios (Mateo 19:24).
Pero si vas a citarlo, cítalo completo.
Porque justo después, los discípulos preguntan:
“¿Quién podrá salvarse?” Y Jesús responde:
“Para los hombres esto es imposible, pero para Dios
todo es posible” (Mateo 19:26).
¿Ves el problema?
Usar ese versículo como garrote
contra los ricos ignora el punto central:
no se trata de cuánto tienes,
sino de cuánto confías en ello.
El obstáculo no es el dinero,
es la autosuficiencia.
Y si tú crees que Jesús estaba dictando
condena automática a todo el que tiene bienes,
entonces estás leyendo el Evangelio
como panfleto de austeridad, no como mensaje de redención.
Además, si el Reino fuera inaccesible para los ricos,
¿por qué Jesús comió con ellos, los enseñó,
y hasta fue enterrado en la tumba de uno (José de Arimatea)?
¿O ahora resulta que el camello sí
pasó por el ojo de la aguja porque tenía fe?
Exactamente. Porque para Dios, todo es posible.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)
El no lo ve eres tú. Porque ni siquiera entiendes lo que acabas de escribir.
Claro que para Dios nada es imposible.
Siempre que los ricos repartan los bienes, el puede salvarlos pero no antes, por eso no lo citamos porque tampoco lo vas a entender.
Tú siempre estás intentando justificar los bienes, y hacer ver que no hace falta repartir los bienes para seguir a Jesucristo.
Pues ya lo sabes...
Si quieres ser perfecto anda vende lo que tienes y dale a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo... luego ven y sígueme.
Roberto:
Tú no predicas el Evangelio.
Tú lo usas como disfraz para atacar,
manipular y soltar dogmas reciclados
con tono de iluminado.
Lo que haces no es predicación:
es teatro con complejo de profeta.
Decir que
“Dios puede salvar a los ricos solo si reparten”
es ponerle condiciones al Todopoderoso.
¿Quién te nombró filtro de salvación?
¿El comité celestial?
Porque según tú, Dios no salva:
tú lo autorizas.
Y citar “vende lo que tienes”
como si fuera mandato universal,
revela tu ignorancia bíblica.
Cristo se lo dijo al joven rico porque su corazón
estaba atado a sus bienes.
Pero tú lo conviertes en dogma porque te conviene
más predicar culpa que gracia.
Tú no predicas desprendimiento.
Predicas resentimiento.
Y disfrazas tu frustración con versículos mal aplicados.
Si quieres seguir a Cristo, empieza por vender tu soberbia.
Porque ese sí que te tiene encadenado.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)
No, no kimo.
Claro que pone condiciones porque en su reino no entran vagoncios ni sinvergüenzas, ni idolatras ni codiciosos, ni mucho menos falsas religiones anticristianas como la tuya.
Ya lo sabes
Ven a por otra ahora si quieres....
Roberto, qué curioso que hables de
“vagoncios, sinvergüenzas e idólatras”
como si el Reino fuera tuyo
y tú estuvieras en la puerta con lista en mano.
Pero tranquilo, no hace falta que pongas condiciones:
ya están escritas.“
¿No sabéis que los injustos no heredarán el Reino de Dios?” —1 Corintios 6:9
lo que no dice es que el Reino excluye
por etiquetas humanas como
“religión anticristiana”,
especialmente cuando esa acusación
viene de alguien que no predica,
no enseña, y no vive lo que exige.
Si el Reino no admite sinvergüenzas,
empieza por no insultar.
Si no admite codiciosos,
revisa tu apego a tu propia comodidad.
Y si no admite falsas religiones,
asegúrate de no estar practicando
una fe sin fruto, sin humildad y
sin verdad.Ya lo sabes.
Si quieres otra, aquí va:
“Por sus frutos los conoceréis.” —Mateo 7:16
¿Fruto o espuma? Tú decides.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)
El Reino de Dios es de aquellos que se lo merecen, de aquellos que han predicado el Evangelio por todos los pueblos y a toda criatura.
El reino de Dios no es de los que persiguen a los cristianos verdaderos que predican el Evangelio, ni tampoco de los que le quitan la divinidad a Jesucristo.
¿Entonces le has quitado
el puesto de Juez
a Jesucristo?
Eso no se hace
Te predico el evangelio
• Juan 5:22 – “Porque el Padre a nadie juzga,
sino que todo el juicio lo ha dado al Hijo.” A
• Juan 5:27 – “Y le dio autoridad para ejecutar juicio,
porque es el Hijo del Hombre.”
• Juan 9:39 – “Para juicio he venido yo a este mundo…”
• Juan 8:16 – “Mi juicio es verdadero;
porque no soy yo solo, sino yo y el Padre que me envió.”
• Hechos 17:31 – “Porque ha establecido un día
en el cual juzgará al mundo con justicia por medio
de un hombre…” (refiriéndose a Jesús)
• Romanos 2:16 – “Dios juzgará los secretos
de los hombres mediante Cristo Jesús.”
• 2 Timoteo 4:1 – “Cristo Jesús, que ha de juzgar
a los vivos y a los muertos…”
• Apocalipsis 19:11 – “El que lo montaba se llama Fiel y
Verdadero, y con justicia juzga y pelea.”
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)