Entro aquí de vez en cuando, pues soy un mortal común y corriente y tengo que currar para vivir dignamente. No me puedo dar el lujo de pasar horas enteras discutiendo sobre lo que no tiene solución.
Siempre espero que por fin haya salido "fumata bianca" de las chimeneas de los radicales religiosos que pululan por este foro, pero siempre me decepciona saber que esta milenaria discusión definitivamente no tiene final.
Siempre he dicho, y lo voy a repetir una vez más, que la solución es que el "jefe" de los cielos se digne presentarse ante su más preciada creación (menos mal), pues tiene poder para hacerlo, según sus más furibundos seguidores, y nos diga quién coño tiene la razón, y ya está.
Fácil, ¿no?
"El hombre, en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza" (Nietzsche)