Cita:
Iniciado por
Lady Red
Jajajajaja... ¡me encanta!
Tenía que haber más gente como tú.
Fíjate, yo he estado con intelectuales y bohemios que consideraban arte desnudarse y arrojarse pintura por el cuerpo unos a otros, mientras alguien aporreaba un piano. Todo, eso sí, en un ambiente selecto al que sólo se podía acceder con invitación.
Yo es que debo ser muy poco intelectual porque para mí el arte es algo que sólo unos pocos genios tienen capacidad de hacer. Todo lo demás (léase Arco, por ejemplo) para mí es un fraude.
No es un fraude, hay que saber catarlo, "Arco" es como un circo, un circo de locos... porque pagar semejantes cantidades de euros y/o dólares por un brochazo mal dado, o por basura pestilente en el medio de la exposición... es vergonzoso.
Cita:
La mujer retiró la base de caucho que aguantaba las planchas de madera apiladas. “No será posible volverla a dejar en su estado original”, ha afirmado el museo sobre el incidente, que sucedió el pasado 21 de octubre.
La obra, titulada “Cuando los tejados comienzan a gotear”, era del artista alemán Martin Kippenberger, ya fallecido, y estaba asegurada en 800.000 euros.
El Museo Ostwall de Dortmund establece en su normativa que las limpiadoras deben respetar una distancia de al menos 20 centímetros entre ellas y las obras de arte. Los responsables no han podido precisar si la trabajadora, empleada por una empresa subcontratada del museo, había recibido estas instrucciones.
No es la primera vez que una obra de arte resulta destruida en Alemania por celo en la limpieza. En 1986, “Fettecke” (literalmente “punto graso”), de Joseph Beuys, y que consistía en una mota de mantequilla sobre una superficie, fue destruida al pasarle el trapo en un museo de Düsseldorf.