Si quieres entrar en la vida guardar los mandamientos eso dijo Jesús y es lo principal y central de la predicación del Evangelio así que aprende.
Si quieres entrar en la vida guardar los mandamientos eso dijo Jesús y es lo principal y central de la predicación del Evangelio así que aprende.
Kimo.... a Jesucristo le mataron, le sacrificaron.
Jesucristo no quiere ni manda sacrificios, quiere misericordia por eso así te dice.
" si hubieseis comprendido lo que significa misericordia quiero en los sacrificios, no condenaríais a los inocentes".
No estoy de acuerdo...lee este tema...
LEYES SOBRE LOS SACRIFICIOS ESCRITOS EN EL VIEJO TESTAMENTO QUE DIOS NO MANDÓ:
El mismo Antiguo Testamento nos indica que no todos los preceptos del Antiguo Testamento son palabra de Dios. Pues debemos recordar que en los cinco libros llamados de Moisés hay muchos capítulos dedicados a los sacrificios y holocaustos. Solamente en Levítico hay 10 capítulos seguidos dedicados a los sacrificios y holocaustos, escritos como si fueran palabra de Dios. Sin embargo nos dicen los profetas que Dios no mandó sacrificios:
"Así ha dicho Yavé de los ejércitos, Dios de Israel: Añadid vuestros holocaustos sobre vuestros sacrificios, y comed la carne. Porque no hablé yo con vuestros padres, ni nada les mandé acerca de holocaustos y de sacrificios el día que los saqué de la tierra de Egipto". (Jeremías 7,21-22).
"¿Qué me importa la multitud de vuestros sacrificios? -dice el Señor-. Estoy harto de holocaustos de carneros y de grasa de becerros; la sangre de novillos, de corderos y de machos cabríos me hastía. Cuando venís a presentaros ante mí, ¿quién pide eso de vosotros?"(Isaías 1,11-12).
"No me trajiste a mí los animales de tus holocaustos, ni a mí me honraste con tus sacrificios; no te hice servir con ofrenda, ni te hice fatigar con incienso. (Isaías 43:23).
"Ni sacrificio ni oblación querías, pero el oído me has abierto; no pedías holocaustos ni víctimas". (Salmos 40,7).
Oseas nos dice: "Porque yo quiero amor, no sacrificios; conocimiento de Dios, que no holocaustos" (Oseas 6,6).
Jesucristo también nos dice: "Si hubierais comprendido lo que quiere decir: "Misericordia quiero y no sacrificios", no condenaríais a los inocentes". (Mateo 12,7).
"De esa manera daba a entender el Espíritu Santo que aún no estaba abierto el camino del santuario mientras subsistiera la primera Tienda. Todo ello es una figura del tiempo presente, en cuanto que allí se ofrecen dones y sacrificios incapaces de perfeccionar en su conciencia al adorador, y sólo son prescripciones carnales, que versan sobre comidas y bebidas y sobre abluciones de todo género, impuestas hasta el tiempo de la restauración". (Hebreos 9,8-10).
"Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; Mas me preparaste cuerpo. Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron. Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, Como en el rollo del libro está escrito de mí. Diciendo primero: Sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las cuales cosas se ofrecen según la ley), y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último. En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre". (Hebreos 10:5-10).
Ya veis qué contradicción se encuentra aquí entre estos textos anteriores y las leyes sobre los sacrificios del viejo testamento, pues en éste hay capítulos enteros dedicados a sacrificios y holocaustos diciendo que Dios los había mandado. Sin embargo, los profetas nos dicen que Dios no mandó sacrificios..., Jesucristo nos dice que Dios no quiere sacrificios..., Y la carta a los hebreos nos dice: Sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las cuales cosas se ofrecen según la ley):
"Porque no hablé yo con vuestros padres, ni nada les mandé acerca de holocaustos y de sacrificios el día que los saqué de la tierra de Egipto".(Jeremías 7,21-22).
Dios había dado su Ley a Moisés, pero algunos escribas no habían guardado aquella Ley de vida, pues la habían aumentado con muchos preceptos de hombres que faltaban a la caridad y a la justicia. Por este motivo, Jesucristo indicó que la justicia de los escribas y fariseos no era perfecta para entrar en el reino de Dios:
"Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos". (MATEO 5:19-20)
La justicia de los escribas y fariseos eran los preceptos del viejo testamento, y nosotros los cristianos, tenemos que superar aquellas leyes judías cargadas de preceptos y tradiciones de hombres si queremos entrar en el reino de los cielos.
Aquellas doctrinas judías no se diferenciaban mucho de las que siguen ahora muchas religiones que nos dicen que todas las leyes del viejo testamento son palabra de Dios; en estos pocos ejemplos de las palabras de los profetas y de las palabras de Jesucristo, queda descubierto el gran error de estas religiones.
EL VIEJO PACTO FUE ABROGADO.
"Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia (pues nada perfeccionó la ley), y de la introducción de una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios”. (Hebreos 7:18-19)
“Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre, Según el orden de Melquisedec. Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto". (Hebreos 7:21-22)
EL VIEJO PACTO ERA DEFECTUOSO.
"Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas. Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo. (Hebreos 8,6-7).
"Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer". (Hebreos 8,13).
¿Y por qué era defectuoso el viejo pacto? Porque estaba cargado de muchos preceptos de hombres que los escribas habían añadido a la ley. Por eso se hizo pacto viejo y defectuoso. Entonces, a un pacto viejo y defectuoso no se le debe seguir llamando Palabra de Dios.
Estas en Lo correcto..
La afirmación
"ningún sacrificio puede quitar nunca
los pecados"
es el punto central
del capítulo 10
del libro de Hebreos en la Biblia
que explica que los sacrificios de animales
bajo la ley judía eran temporales
y no podían eliminar permanentemente
los pecados,
sino que solo los "cubrían" o recordaban.
En contraste,
la ofrenda de sí mismo de Jesucristo
fue un sacrificio único y perfecto
para siempre, que sí quitó los pecados
En lugar de los sacrificios
de animales que Dios no quería,
Cristo dijo que quería hacer
la voluntad de Dios,
y Dios le dio un cuerpo para
ofrecerlo.
Jesucristo se ofreció a sí mismo
una vez por todas,
y este sacrificio fue suficiente
y válido para siempre
los humanos no pueden liberarse
por sí mismos del pecado,
sino que necesitan la gracia divina,
el arrepentimiento sincero,
el abandono de los pecados
y la ayuda del poder expiatorio
de Jesucristo.
En la fe cristiana, la expiación
de Jesucristo
es central para el perdón
de los pecados.
Buenas Kimo,
Eso te pasa por leer nada más que una linea de lo que te pongo y peor aun por no leer las escrituras de Dios que te pongo.
Pero para que te des cuenta de todas las mentiras que has puesto en un solo mensaje aquí te lo dejo de nuevo a ver si eres capaz de seguir leyendo y no quedarte en el primer párrafo...
Las escrituras te dejan bien claro que creer en la sangre no es ningún salvoconducto de nada ni elimina los pecados, a continuación te deja bien claro, que da igual que creas en la sangre ya que si pecas no eres salvo, por lo tanto creer en la sangre no te libra de los pecados (porque puedes pecar habiendo recibido el conocimiento de la verdad y de la sangre). Atento:
"Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados,
sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios." Hebreos 10, 26-28
Por lo tanto, sí puedes pecar aun creyendo en la sangre, la sangre no te quita el pecado, puedes seguir pecando cuando eres injusto, cuando no tienes misericordia, cuando no perdonas, si robas, si matas, si haces daño, por lo tanto creer en la sangre no elimina automaticamente los pecados o cualquier opción de pecar para siempre como tu has dicho, tal cual te dicen las escrituras puedes pecar incluso después de haber creido en la sangre, así que deja de mentir ya que aunque creas en la sangre no serás salvo si no practicas las enseñanzas que Jesucristo te dio en el Evangelio. Lo que tienes que hacer es lo que Dios manda para alcanzar la salvación y es practicar y predicar las enseñanzas del Evangelio (bondad, caridad, justicia, misericordia, perdón...)
Cita:
Iniciado por Ju@njo;1695 348197
Tienes razón Juanjo porque Jesucristo dijo si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos, y es que el pecado es la infracción de la ley:
1 Juan 3:4 Todo aquekkl que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley.
Tienes razon
Lo primero es aceptar a Jesus
como tú salvador
aceptar que su sangre el la derrama
para con ella perdonar los pecados
de los que ponen fe en el.
Eso me enseña el evangelio
Mateo 26:28
Nueva Biblia Viva
28 porque esto es mi sangre
que sella el nuevo pacto.
Mi sangre se derramará
para perdonar con ella los pecados
de infinidad de personas.
Yo creo lo qué leo aqui
Despues Hay que tomar otros pasos
como arrepentirse
y dejar el comportamiento anterior
abandonar el pecado
y bautizarse.
Cuando entras al agua
rs símbolo de que muere tu vida de pecado
cuando sales del agua es un nuevo nacimiento
Si despues de aceptar a Cristo
voluntariamente prácticas el pecado
no hay más sacrificio por tu pecado
Tienes razon
El pecado voluntario y deliberado
puede llevar a rechazar la verdad
y la suficiencia del sacrificio de Cristo.
Pecar voluntariamente después
de conocer la verdad
implica un abandono deliberado
del sacrificio de Jesús.
Estas en lo correcto
En el contexto bíblico,
el pecado voluntario
puede significar retroceder
y perder la salvación ofrecida por Dios.
Ya no hay sacrificio
que cubra los pecados,
lo que deja una terrible expectativa de juicio.
Los mandamientos de Jesucristo hay que guardarlos para entrar en la vida y no guardarlos es infracción de la ley, que es el pecado.
Jesucristo no derramó su sangre sino que su sangre fue derramada por los que le mataron, que desobedecieron el mandamiento no matarás.
Jesucristo lo que hizo fue dejar que lo hicieran porque entregó su vida para que supiéramos que la misericordia es lo que Dios quiere y no matarás, uno de los mandamientos que hay que guardar para entrar en la vida, pues Jesucristo dijo si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.