Todas tus monsergas religiosas sobre los sacrificios quedan derrumbadas ante Jesucristo. Pues Jesucristo así te dice.
"Si hubierais comprendido qué quiere decir: "Misericordia quiero, y no sacrificios", no condenaríais a los inocentes" (Mateo 12:7)
Son muchos los confundidos que creen que Dios había mandado sacrificios. No tienen en cuenta que, además de que Jesucristo enseñó que Dios no quiere sacrificios, los profetas nos dicen que Dios no quería sacrificios ni los había mandado:
Salmos 40:7
Ni sacrificio ni oblación querías, pero el oído me has abierto; no pedías holocaustos ni víctimas
Jeremías 7:21-22
Así dijo el SEÑOR de los ejércitos, Dios de Israel: Añadid vuestros holocaustos sobre vuestros sacrificios, y comed carne. Porque nunca hablé yo con vuestros padres, ni les mandé de holocaustos y de sacrificios el día que los saqué de la tierra de Egipto;
Oseas 6:6
Porque misericordia quiero, y no sacrificio
PARECE QUE EL CONFUNDIDO SOS VOSOTROS
TENEMOS LAS ESCRITURAS POR APOYO
TU NO TIENES NADA
Hay cinco tipos principales de sacrificios u ofrendas en el antiguo testamento.
El holocausto (Levítico 1; 6:8-13; 8:18-21; 16:24),
la ofrenda de cereal (Levítico 2; 6:14-23),
la ofrenda de paz (Levítico 3; 7:11-34),
la ofrenda por el pecado (Levítico 4; 5:1-13; 6:24-30; 8:14-17; 16:3-22),
y la ofrenda expiatoria (Levítico 5:14-19; 6:1-7; 7:1-6).
Cada uno de estos sacrificios requería ciertos elementos,
ya fuera un animal o un fruto del campo,
Romanos 3:25-26
Reina-Valera 1960
25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre,
Mateo 26:28
Nueva Biblia Viva
porque esto es mi sangre que sella el nuevo pacto.
Mi sangre se derramará para perdonar con ella los pecados de infinidad de personas.
EL QUE DA SU VIDA POR OTROS
SE SACRIFICA APRENDE EL ESPAÑOL CASTELLANO
Se ve que no te enteras, bueno te l repito..
Jesucristo, con su enseñanza del Evangelio (amor, misericordia y perdón), nos enseñó los verdaderos mandamientos de Dios, y con ellos dejó abolidas todas esas leyes crueles del viejo testamento que mandaban penas de muerte, guerras, genocidios (matar a hombres, mujeres y niños de los pueblos vencidos en las guerras), esclavitud y muchos sacrificios que Dios no había mandado..., y los abolió porque no eran mandamientos de Dios.
Lo que Dios quiere es la misericordia y no los sacrificios, y mucho menos los sacrificios humanos, esto es, las penas de muerte y los genocidios donde se mataba a hombres, mujeres y niños.
Jesucristo hizo que con su sangre quedara sellado el nuevo pacto... Y tu repites siempre lo de la sangre, pero te olvidas del nuevo pacto...
Todas tus monsergas religiosas sobre los sacrificios quedan derrumbadas ante Jesucristo. Pues Jesucristo así te dice.
"Si hubierais comprendido qué quiere decir: "Misericordia quiero, y no sacrificios", no condenaríais a los inocentes" (Mateo 12:7)